Escrito por:  Jocy Gtz (México)

Te amo más que a nadie y siempre estaré a tu lado, pero ya no podré mantener esta promesa por más tiempo, es el pensamiento que cruzaba por la mente de México al mirar sus brazaletes hasta que el sonido de la puerta lo sacó de sus pensamientos, se trataba de Chile quien al entrar se veía bastante alterado.

―No deberías estar aquí ―dirigió su mirada hacia Chile. ―Luces muy agitado.

― ¿Y cómo no estarlo? Ha sido una semana que no sabia nada de ti y ahora que te encuentro me entero de que estás dispuesto a enfrentar al enemigo tu solo.

―Te enteraste más rápido de lo que pensaba ―se rio. ―Parece que no se pueden guardar secretos. 

― ¿Puedes reír incluso en estos momentos?

―No te preocupes me he estado preparando para esto desde hace años ―respondió con seguridad.

―Todo esto tiene que ver con ese asunto del colibrí ―México se estremeció.

― ¿Desde cuándo lo sabes?

― Lo escuché hace mucho tiempo y no había querido preguntarte porque pensé que tú me lo dirías ¿Qué significado tiene ese colibrí? ¿Por qué tienen que llegar tan lejos solo por un ave?

―No solo es un ave, es algo más complicado, pero para que lo puedas entender déjame contarte una historia.

<< Hace mucho tiempo, en Coatépec se encontraba Coatlicue haciendo penitencia, ella tenía a su cargo barrer todas las mañanas. Una de esas mañanas mientras barría frente a ella bajó un plumaje en color azul turquesa el cual recogió y lo guardó en su pecho, cuando terminó de barrer buscó el plumaje, pero no encontró nada, en ese momento Coatlicue quedó embarazada. Sus hijos los Centzonhuitznahua al enterarse de esto se enfadaron y por la influencia de su hermana Coyolxauhqui decidieron matar a Coatlicue. Entonces su hijo, Huitzilopochtli nació y combatió el solo contra todos ellos, a pesar de que Coyolxauhqui era la más poderosa no fue rival para Huitzilopochtli quien con un movimiento rápido la derrotó.

Coyolxauhqui lanzó como advertencia que a pesar de la derrota los hermanos que sobrevivieron volverán y esta vez se asegurarán de acabar con él a lo que Huitzilopochtli que los estará esperando su heredero quien a través de la marca del colibrí tendrá sus mismas habilidades. >>

En cuanto México terminó la historia se descubrió la espalda mostrando una marca en forma de alas.

―Esto que ves es la marca del colibrí, símbolo de Huitzilopochtli el cual dotará a su portador de una gran fuerza y habilidad para el combate.

―Entonces ¿Ese eres tú? ―México asintió.

―Sé que es difícil de creer, pero es la verdad.

―Increíble ―expresó Chile sorprendido.

―Pero no ha sido fácil ―soltó un suspiro. ―Este poder es difícil de controlar así que desde que era pequeño generó miedo en los demás lo cual provocó que se alejaran de mí. Pero eso cambió cuando llegaste tú, al conocerte encontré la razón para volver a sonreír, así que opté por traer estos brazaletes para ayudarme a controlarlo y de esa forma no hacerte daño.

México mostró una cara tranquila lo cual dejó a Chile sin palabras ocasionando que comenzara a llorar.

―Perdóname, he sido muy egoísta todo este tiempo y nunca me di cuenta de cómo te sentías en realidad. 

―No hay nada por qué perdonarte, no me arrepiento de estos 15 años que pasé a tu lado.

― ¿Por qué te fijarías en alguien como yo?

―Ni siquiera yo lo sé, pero desde que éramos pequeños verte sonreír era suficiente para hacerme feliz ―colocó su mano sobre la cabeza de Chile. 

El cielo comenzó a resonar lo cual indicaba que sus hermanos se acercaban, México se quitó los brazaletes, tomó la apariencia de un guerrero, portaba un escudo de plumas de águila, su rostro estaba pintado con granjas diagonales, en sus piernas llevaba sandalias cubiertas de plumas, en su espalda sobresalían unas hermosas alas de color azul turquesa y sus extremidades se tornaron del mismo color. Partió hacia las afueras para hacerle frente a sus hermanos quienes en cuanto lo vieron iniciaron el ataque a lo cual él respondía cada ataque que le era lanzado. Su cuerpo se movía de forma automática en el campo de batalla, pero su mente estaba repleta de sus recuerdos con Chile, por lo que decidió terminar esto de manera rápida tomando nuevamente en sus manos a Xiuhcóatl.

Chile se encontraba preocupado temiendo que México que no volviera hasta que a lo lejos se divisó la silueta de México acercándose con dificultad así que corrió a toda velocidad hacia él quien finalmente cayó en sus brazos.

―Me alegro de que volvieras.

―Chile, gracias por todo ―abrazó a Chile. 

― ¿Por qué hablas como si esto fuera una despedida? ―México no respondió.

―No me hagas esto.

―Es algo que no puede evitarse, al menos quería despedirme.

―Pero no quiero… No quiero que desaparezcas ―se aferró al cuerpo de México. ―Me habías dicho que siempre estarías a mi lado.

México le dio un beso a Chile, tomó su rostro entre sus manos y le sonríe de una manera cálida.

―No voy a desaparecer, mientras me tengas presente aquí estaré a tu lado ―tocó el pecho de Chile del lado donde se encuentra el corazón. ―Así que se feliz y por favor no me olvides. 

Esas fueron las últimas palabras de México antes de volverse plumas turquesas que se esparcieron en el viento excepto una que quedó en el regazo de Chile él la tomó y después de contemplarla la sostuvo contra su pecho mientras una lágrima caía por su mejilla.

―Siempre estarás conmigo, mi querido colibrí.

Fin