Escrito por: Erick Gutiérrez (Nicaragua)

Tras fracasar en la conquista en territorio mexicano el filibustero William Walker en  busca de conquistar un país, donde poder ser el gobernante y tener control militar envió a varios soldados a explorar en Centroamérica. 

Federico Noguera mano derecha de filibustero llega a él con grandes noticias…  relatándole que en Nicaragua hay una guerra civil interna. 

Hay una disputa entre dos ciudades coloniales y con grandes influencias europeas; las  ciudades de Granada (los democráticos) y León (los liberales). 

La ciudad de Granada es dirigida por Máximo Jerez y Francisco Castellón, apoyados por  el Presidente de Honduras José de Trinidad Cabañas contra el actual Presidente de la  Nación El General Fruto Chamorro. 

Federico: mi general usted puede aprovechar la situación y tomar ventaja de ello y poder  ser el gobernador de esas tierras que ni siquiera es reconocido como país antes los demás. 

Me ha traído grandes noticias, que puedo utilizar a mi favor, soldado, muy buen trabajo… 

«Para el ojo público el general Walker es uno de hombres más intrépidos, sagaz y mejor  preparado para enfrentar cualquier situación, digno de llamarle “un hombre de honor y  cabal”» 

Pero el que mejor sabía de las bajas pasiones y la fuerte lujuria que dominaba al general  es Federico, ya que, él ha sido su amante en turno desde que el general Walker lo  descubrió espiando cuando se encerraba para tener orgías en su antiguo despacho en la  ciudad de Sonora en México… 

No perdieron el tiempo y emprendieron el viaje.- Pasando por Guatemala, El Salvador y  Honduras.- 

En la medida que Walker llegaba a cada país Centroamericano, se le venían planes con  mucha ambición. “El Primero será Nicaragua y luego iré apoderándose de cada país uno  por uno hace unificarlos y ser su gobernador y única autoridad ante los demás  continentes”. 

Federico le sugiere al general Walker que entre al país por el lado de Somotillo para  buscar la ciudad de Masaya, aprovechando que todavía está en calma de guerra civil…  

Mientras tanto en la ciudad de la Novia del Xolotlán. 

El chavalo sargento primero: Andrés Castro fue enviado a dejar un cargamento de armas  y provisiones a la hacienda San Jacinto por orden del General José Dolores Estrada. 

A los dos días de haber llegado el sargento Andrés a la hacienda, llega una carta de donde el  general le da instrucciones de ir a investigar la ciudad de las flores, explicando que si  encuentra a personas sospechosas las arreste y encarcele. 

El general Walker llega a la laguna de Masaya; le dice a Federico que lo deje solo y que  ordene que los demás hombres se regresen a la ciudad y se alojen; que el luego llegará…

El general no soportaba un galope más, el calor y ambiente tropical que se respira no lo  dejaban pensar en nada más que en una sola cosa meterse a la orilla de la laguna para  refrescarse. 

Una vez, que se metió a las aguas, vio una figura acuerpada que salía del agua y se  aproximaba a la orilla, pero en medida que salía noto las cualidades un cuerpo viril, bien  defino, con músculos bien marcados y que no podía dejar de buscar el tamaño de lo que  escondía debajo de su ropa interior. 

Andrés Castro se dio cuenta de que alguien lo estaba espiando, se dispuso a recostarse en  la orilla y comenzó a tocarse… 

Con su mano derecha empezó a masturbarse hasta poner dura su verga y con la mano  izquierda, metió sus dedos en la boca, saboreándoselos para luego, frotar y metérselos por  su agujero… 

Los gemidos y jadeos de lujuria que salían de un macho potente, no lo podía creer lo que  veía Walker… 

Ahhh…! Uummm…! si..! ¿Por qué te hace el tonto y no vienes a coger conmigo sí, es  esto lo que deseas? ¡Dijo Castro! 

Se acercó Walker adonde estaba Andrés Castro. ¡Este hombre no es mestizo, ni lugareño  por el color de su piel y ojos! ¿Será yanqui o español? ¡Pero ya es muy tarde para pensar  en eso! 

Pero el éxtasis que ya domina al sargento de piel morena, ojos claros y cabellos oscuros,  era imposible frenar, ya que, lo prendió ver al extranjero con su verga parada y sus vellos  rubios por toda su piel… 

Walker no lo pensó más y se le fue encima “al pobre campesino según él” cuando sus  labios chocaron no dejaron entrar, ni salir un suspiro, sus humedad lenguas no dejaban de  saborearse. 

Andrés empujó al extranjero rubio para poder meter su verga a su boca, pero por la mente  de Walker pasó otra idea “tomó del torso al campesino, poniendo su trasero sobre su cara  y dejándole lamer su culo sin ningún pudor”. 

Andrés al ver semejante osadía, se éxito dejando salir sus primero fluidos sobre el pecho  peludo del rubio extranjero. 

Cuando Walker lo preparaba por atrás, se dio cuenta de que el campesino tenía el agujero  muy apretado ¡¿Esté hombre es virgen?! 

Walker puso su mano en el trasero del chavalo de piel morena y miró que tenía un pétalo  blanco, ¿Estamos sobre algún jardín de flores silvestre? 

Para sorpresa de Walker, él joven llevaba con el ramo de flores blancas y con características muy peculiares. 

“Walker recordó que cuando llegó a Masaya le dijeron que la ciudad la llaman la ciudad  de las flores y que ella se da la Flor de Sancuanjoche”

Al recordar eso Walker se encendió, poniendo a Andrés Castro debajo de él, soltando una  sonrisa picaresca y diciéndole. ¡Me estás regalando a mi tu flor de Sancuanjoche! 

Andrés Castro no podía creer que el extranjero se diera cuenta de que él era virgen 

Le dejo meter su falo de una sola estocada ya que, cada poro de su piel le pedía agritos  que se lo metiera… 

Las horas de placer que pasó dándole duro Walker al chavalo moreno lo hicieron pensar  en convertir en su amante una vez me haga presidente de Nicaragua…