En los últimos años se ha popularizado la idea de que el Boys’ Love (BL) producido en Tailandia —en particular las series dramáticas románticas conocidas como “Y series”— ha eclipsado al BL japonés en el sudeste asiático. Pero esa percepción automática de “derrota cultural” no solo simplifica un fenómeno complejo: también oscurece la contribución histórica del BL japonés como fuente original del género.

Originado en Japón en las décadas de 1970–80 como un subgénero de manga y otros medios que exploran relaciones románticas entre hombres, el BL fue durante mucho tiempo un producto principalmente japonés, consumido y elaborado por fanáticas dentro y fuera de ese país. Sin embargo, la narrativa dominante hoy en día se enfoca en el auge del BL tailandés como si fuera algo que simplemente “superó” lo japonés en calidad y alcance global. Eso, dice el análisis desde la perspectiva del mercado y la cultura otaku, refleja más una transformación del modelo de negocio y de distribución internacional que una decadencia o pérdida de valor del BL japonés.
Tailandia no “reemplazó” el BL japonés — lo globalizó
Es innegable que muchas producciones tailandesas se han convertido en fenómenos culturales transnacionales gracias a una estrategia de producción pensada desde el inicio para audiencias globales. Las series tailandesas son diseñadas con miras a la distribución internacional: cuentan con subtítulos multilingües, presencia activa en redes sociales y una estructura de promoción que conecta drama, actores, fandom y mercadotecnia. Esta estrategia ha generado percepciones de mayor visibilidad y relevancia mediática en mercados clave de Asia y más allá.
No obstante, que hoy veamos a Tailandia como el centro de la escena global no implica que el BL japonés haya perdido su fuerza esencial. Lejos de ello, su valor radica en lo que históricamente ha aportado: una profundidad emocional y una construcción narrativa que ha inspirado a muchas de las expresiones contemporáneas, incluyendo las tailandesas. Para muchas fanáticas, especialmente aquellas más dedicadas, el atractivo del BL japonés reside en su tratamiento introspectivo de los vínculos humanos, su riqueza de personajes y su legado cultural.
No es una competencia, es una coexistencia cultural
Más que una rivalidad, lo que está ocurriendo es una reconfiguración del BL como fenómeno transnacional. Las audiencias del sudeste asiático y más allá no están rechazando el BL japonés; están respondiendo a un BL tailandés que ha sabido jugar mejor con las reglas de la globalización mediática actual. En esta dinámica, Japón no queda relegado, sino revaluado: su BL no desaparece, sino que se sitúa como la base de una tradición creativa que hoy alimenta versiones locales —con Tailandia como su ejemplo más visible— adaptadas a nuevas plataformas y expectativas de audiencia.
En definitiva, hablar de “superioridad” de un BL sobre otro es perder de vista que los géneros culturales evolucionan y se transforman con el tiempo. El BL japonés puede no dominar trending topics globales, pero sigue siendo la raíz y la referencia ineludible desde la que muchas expresiones contemporáneas nacen y se enriquecen.
Fuente: basado en タイBLが強いのはなぜ? 東南アジアBL市場で「日本BL」が再評価される理由
¿Qué crees tu? ¿El BL tailandés superó al japonés? ¿consumes BL Tai?



Be the first to comment